20 abr. 2018

Encerrona

El librero es un bocazas.
Le ha contado a otro del gremio lo que hace en la trastienda cuando me sube las faldas.
Por eso hoy me ha pedido que le mostrara la entrepierna. Sin compromiso alguno. Sin dejarme tocar por otras manos que no fueran las del propio librero.
He terqueado, recordándoles que sólo era una niña inocente y ellos un par de viejos verdes...

Pero, al final del juego, todos hemos ganado.
El voyeur se ha ido con los ojos inyectados en coño sabroso.
El librero me ha montado sobre sus rodillas.
Y yo le he follado a buen ritmo, ahogando sus gemidos en mi pecho.


7 comentarios:

  1. Coño sabroso, de eso no me cabe duda. Beso allí.

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  2. No vull ni imaginar que serà el 23... Bueno wi que ho vull imaginar

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  3. Los bocazas no me gustan nada. Lo que se hace entre libros debe quedar en el coño de la bibliotecaria.

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  4. la semana pasada estuve todo el día recorriendo Albi intentando encontrarte, cachisssss

    ni en el museo, ni el coro de la catedral, ni el claustro, ni un café muy cuco en el que paré a tomar un refresco y a hacer un pis,

    besitos hermosa,

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  5. Muy mal, no fuiste a las librerias de viejo...

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  6. Delícia de traseiro linda,bela e gostosa de bunda cu e buceta, adoração de te chupar todinha e socar essa pica de 23 cm até o saco bela, que tesão, estou peladão aqui e fiquei de pintão levantado de desejo, beijos…

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