16 ene. 2018

Todo, todito





Voy a verle y me lo saca todo.
Los malos rollos, el estrés, la ansiedad. Incluso las ganas de que me hagan de todo.
Y me llena de caricias, lamidas, corridas. Y también de energía, deseo, autoestima. Vamos, de casi todo.
Me pongo en sus manos de curandero y le doy vía libre para obrar en mí sus milagros.
Un amplio catálogo de remedios que, bien aplicados, me restituyen del todo.

Ojalá pudiera meterlo en la maleta, llevármelo a Albi y prenderle fuego a la buhardilla entre ambos.
Pero a veces no se puede tener todo.

6 comentarios:

  1. Te saca, pero tambien te entra....

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  2. Por tu parte, la entrega es total....!!!
    Linda demás!!

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  3. Me gusta eso de obrar milagros y seguro que tu los facilitas con tu devoción. Besos como ya sabes.

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