31 oct. 2017

Se abre paréntesis





“Mis negocios necesitan un respiro”, eso me dice el anticuario. “Podemos pasar unos días en la casa de Pals…”

Y le digo que sí. A la putita en celo que llevo dentro también le apetece un respiro. Y claro, dos seres tan necesitados no saben atarse en corto, reprimirse. No. Van alimentando un fuego que llegará a consumirlos nada más traspasar los portones de la finca. De rodillas, yo me abalanzaré a comer su polla; y él, imitando la pose, escanciará sus caldos en mi coñito humeante.

6 comentarios:

  1. Espero que tú no te olvides de mí....!!!!
    Queri aanto participar del juguete!!!

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  2. Así de rodillas, recibiendo el presente.

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  3. Ya bien sea propasando los portones de una finca, o bajo la inclemencia de un brutal descampado, todo acaba en el mismo acto: la animalidad incipiente.

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