7 nov. 2016

Domingo tarde




Buscando mi complicidad, me ha metido mano nada más vernos. Y ha conseguido azorarme. Incluso  he pensado que sería capaz de forzarme, por los viejos tiempos, y eso ha sido lo peor. A los 5’ ya estábamos en su casa y yo mojada como una perra. Primero me lo ha hecho de pie, con el vestido y el anorak puestos. ¡Menudos pullazos arreaba el cabrón! Luego ha creído conveniente deshacernos de envoltorios y, sobre la cama, le ha dado su merecido a mi culo, metiendo y sacando su rabo bien gordo. Sin parar. Hasta ver descorchada su leche.
Y que conste que habíamos quedado sólo para tomar un café. Lo juro.

8 comentarios:

  1. ¿Trámite de bares abiertos hasta el amanecer!
    Supongo que él lo vería de otra forma: he quedado con una tía para tomar un café y al final su belleza (nada descafeinada) me ha dejado sin leche.

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    1. lo nuestro fue más bien una cita de viejos amigos
      aunque el resultado fue el mismo

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  2. Si es que una cosa lleva a la otra... y el café con leche siempre mejor que un cortado.

    Por cierto, me ha gustado mucho tu Oficio....

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    1. llevas razón, mejor el café con leche

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    1. los suyos siempre lo son, descarga con abundancia

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  4. Aquest sempre m'ha fet enveja,

    Be,aquest i alguns més ...

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    1. jajajajaja

      Samael, contenta de saber de tu :-)

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