30 oct. 2016

Dulce




Cuando bajo a barna paro en casa de Jazmín. Me gusta lo que cuentan sus manos. Oírle decir aquello de… Relájate y disfruta, nena… con una sonrisa lasciva en la cara. Y verla abrirse ante mí cuando ya se bebió la miel de mis labios. Es un alivio dejar que te amen, para variar. Y olvidar que más allá de su cama la rutina confabula en nuestra contra. Tiene el don de hacerme renacer. Aunque, según ella, la curandera soy yo.

En el impasse entre una entrega y otra, el deseo se filtra por los poros de la piel. Busca donde anidar, ajeno al tiempo.

13 comentarios:

  1. No hay nada como la precisión del deseo que regala alguien que lo siente como tú...

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  2. Los regalos pueden ser mutuos tratándose de dulces deseos

    Besos con deseo

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    1. cierto, aunque no es estrictamente necesario que sean mutuos

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  3. No puedo más que aplaudir esa frase que me ha encantado: "el deseo se filtra por los poros de la piel". Enhorabuena por el relato.

    Un beso.

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    1. Por cierto, creo que mi última historia te gustará bastante. Ya me contarás qué te parece.

      ;)

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    2. cómo es posible que aguantes dos semanas sin, por lo menos, un cinco contra uno?

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  4. Y, de repente la poesía al otro lado de los rutinarios alardes...

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    1. hay que buscar la poesía, siempre
      algo que nos puede salvar de la monotonía, de verlo todo igual,... incluido el sexo

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    2. En el sexo hay que ir más allá de la poesía, hacia el lugar de risas y el impúdico humor (¿amor?).

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    3. todo depende de los valiente que seas

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  5. Si et fa sentir així,segur que és mutu.

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