7 nov. 2013

En tu presencia ausente




Tengo las pulsaciones alteradas. Pienso en ti y unos hilos imaginarios me estrangulan mientras dejan que mi sexo supure el deseo caníbal por tu carne.
Contoneo los muslos  y siento que mis otros labios se desplegaron, ciegos, llenos de avaricia. Estoy convencida de que se huele mi celo más allá de esta piel empapada que tiembla.

2 comentarios:

  1. El celo siempre se huele... a traves del tiempo y tambien del espacio
    mi beso.

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    1. yo también lo creo, me gusta pensar que además de mirarme y ver lo que ofrezco, también huelen y les excita el olor de mi carne...

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