29 oct. 2013

A solas




Al principio, he estado un poco fría. Ha llegado a preguntar si no me apetecía. Pero he puesto como excusa la novedad y se ha convencido. Aún así, algo no iba. Sentada sobre él, restregándome contra la bragueta y notando su erección, he conseguido interesarme. Déjame jugar con tu polla, y le he montado en el sofá. Sus manos me abrían las nalgas y notaba las tentativas de sus dedos a llenarme x detrás. Una y otra vez, apretaba el coño  para exprimirlo bien. Y esperaba que al correrme, me seguiría. No podía imaginar que se contentaría con hacer de mis orgasmos su único leitmotiv.

5 comentarios:

  1. he vuelto a practicar con este conocido ayer por la noche, vamos entendiéndonos
    hoy, después de comer, me subo a Girona, a pasar los últimos días de las fiestas de la ciudad, y a follar

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    1. Viajar a follar me parece una actividad envidiable... cómo me gustaría recibir la visita de una poetisa como tú y poder protagonizar un poema tuyo y mío...

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    2. lo de viajar para follar no es una ciencia exacta, a veces los planes se trastocan, pero ten por seguro que si vivieras en mi ciudad, deberíamos conocernos, nos lo pasaríamos bien ;)

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    3. Cuánto me gustaría... viva o no allí, es cuestión de trenes o aviones, si el viaje lo merece, que parece que sí...

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  2. tantear los comienzos, para alcanzar sabiduría y mucho mucho placer

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