21 abr. 2013

Noche de copas





El gringo no para de mirarnos.
Jazmín y yo llevamos rato bailando para él.
Parece que los 3 queremos lo mismo.
Lo siguiente que recuerdo son sus anillos grabando el dolor en mis tetas, y una sutil quemazón en el coño.
Ni rastro de Jazmín.
Me siento cansada y violada por todas partes pero tengo que correrme otra vez, el cabrón este sabe darme duro.
En mi boca reconozco el agrio sabor de la leche.

7 comentarios:

  1. Pues menudo amante de fantasía es el gringo.
    Ni que supiera leer pensamientos ¿no?
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. nunca te ha bailado una mujer pidiéndote mucha mucha guerra?
      seguro que también has sido lector de pensamientos, no te quites mérito

      Eliminar
  2. Quien seria capaz de negarse...


    Besos

    ResponderEliminar
  3. pequeña zorra, yo también estoy muy cansado ¿me descansas?

    besos sucios,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. sabes que a tu pequeña zorra no le gustaría otra cosa...

      Eliminar
    2. gracias, en estos momentos lo necesito,

      Eliminar
  4. lo de prestarse a los caprichos de un desconocido es sumamente excitante y sugerente

    ResponderEliminar