30 abr. 2013

No dejar escapar




Antes de entrar en la reunión me he tomado un café con el delegado de finanzas en el bar de enfrente de la oficina. Mientras vaciaba su segundo sobrecito de azúcar me ha dicho que sueña con horadarme el culo sobre la alfombra turca de su casa. Removiendo el café insiste en que no debo preocuparme porque disfrutaré como nunca y sabrá ser delicado. A sorbitos cortos comenta que para entrar en calor, y una vez a 4 patas, probará follándome la chirla, que también tiene muchas ganas. Le pido que me deje pensarlo, que una oportunidad así no se me presenta todos los días. Claro, replica. Está convencido que lo que se gestó en el cuarto de fotocopias y siguió en el interior de su coche, bien puede tener una continuación con un buen lubricante, la semana que no tenga a sus hijos.

5 comentarios:

  1. mmmm que atrevida invitación, aliente para hacerla...

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    1. me gustan este tipo de invitaciones, lástima que el tipo no sea nada sugerente

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  2. ummm pequeña, ojalá pudieras ponerle funda a mi sable,

    besos sucios,

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    1. te leo y quisiera tenerte delante, para ser mucho más que una funda

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  3. Entrar por el ojal, abrirse paso por el tunel suave mientras el cuerpo se agita de placer....

    no esta mal la invitación, nada mal....


    mi beso.

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