12 mar. 2013

Insinuaciones




El último día que me quedé en casa de Jazmín, me pidió que me desnudara. Que lo hiciera como si se tratara de satisfacer a un hombre. Sabe del corte que me da que me pida esas cosas, y disfruta el doble. Pero, colorada como un tomate, me planté ante ella y me quité el vestido. Pasé a jugar con el liguero, a acariciarme por encima de las medias, echando el cuerpo hacia delante para ofrecerle mi escote colgante; y, al incorporarme, metí los dedos en la raja de mi monte pelado. Me dijo que era una guarra, que cómo me atrevía a ir con todo el chocho al aire. Ni le contesté. Fui hacia ella, la rocé con las yemas y le dije que estaba sudando como yo.

7 comentarios:

  1. Y ahora toca que le recuerdes lo mucho que le gusta que lo lleves al aire, ¿o no? ;)
    Un juego apasionante entre vosotras dos.

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    1. le gusta provocarme pero lo cierto es que, sin su novio, es bastante inofensiva, pero a ambas nos gusta jugar, ser ambiguas, provocar al espectador...

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  2. una zorra, dos zorras, ...

    besos sucios pequeña,

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    1. antes de presentártela, quiero que me tengas sólo a mí

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    2. no sabes cuan larga se me está haciendo la espera

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    1. te gustan ver a dos niñas jugando a ser muy malas?

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