31 oct. 2012

Haciendo tratos



En nuestra relación con los demás rara vez somos directos y concretos. Abusamos de rodeos o nunca nos decidimos.
Mi jefe, a la semana de tenerme por la oficina pavoneando la cola, vino a interpelarme al final de una reunión de gerencia, mientras recogía los restos de la pausa café. “Cuando acabe, pase por mi despacho.” Y allá que me fui. Lo encontré fumando en su sillón y, antes de que pudiera decirme nada, le enseñé algo que, intuí, podría gustarle. “Sólo espero que me la chupes cuando yo te lo pida”. ¿Dónde tengo que firmar?, repuse.

8 comentarios:

  1. pequeña, acércate que te lo digo al oido,

    besos (aún sin calificar)

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  2. me encanta que los tratos sean así de fáciles, sin cláusulas inútiles

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  3. Me admira tu facilidad para llegar a tratos convenientes para las dos partes. Seguro que te nombran la empleada del año.

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    1. Cuando 2 personas quieren lo mismo, ¿para qué complicarlo?

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  4. Respuestas
    1. Pero tendremos que buscar alguna forma alternativa de contrato, seguro que acabamos entendiéndonos.

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