17 abr. 2012

Delegar



Delegar es un vicio.
Y saber delegar un placer al alcance de muy pocos.
Por eso mi jefe, arrellanado en su sillón presidencial, deposita las responsabilidades inherentes del cargo en mí.
Entiende que soy la mejor de sus lacayos para estos menesteres.
¿Quién soy yo para contradecirle?

10 comentarios:

  1. He recuperado mi mejor traje de furcia-ejecutiva. La semana pasada no pude reunirme a solas con mi jefe pero ayer por la tarde me desquité. Le pone muy cachondo que se la menee arrodillada entre sus piernas. Y a mí me suena bien eso de “señorita Pearls” mientras me sacude calentura en la boca.

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  2. Envidia sana de tu jefe! Ainssss...
    Besos.

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  3. Hola, concisas y precisas letras desnudan a golpe de talento la pura belleza germinal de este blog, si te va la palabra encadenada, la poesía, te espero en el mio,será un placer,es,
    http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com.es/
    gracias, pasa buen día, besos totales..

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  4. con ese traje te quiero pequeña,

    besos sucios,

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  5. wow la verdad es q t ves increible su blog nos gusta mucho besos = )

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  6. Preciosa imagen, brutal..!!
    un abraozo.

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  7. Su traje. Negro, rejillas, taconazos.

    Su carpeta. Aprisionada contra su pecho, escotado, delicioso, provocador. Y su pelo, recogido hacia atrás, tan firme que duele.

    Una depredadora buceando en un mar de sexo, deseando que la devoren, cuantas más veces mejor.

    Tuyo,
    Lance.

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  8. Espero que eso lleve unido un buen aumento de sueldo proporcional al aumento de miembro.

    Besos ...muchos

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  9. Servicial.
    Eficiente.
    Eficaz.
    Responsable.





    No se te puede contradecir.
    A tí, tampoco.
    La madurez te enseña a que las sinergias de quien sabe mandar se maximizan con quien sabe obedecer.



    Gracias

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