25/02/2012

Descubrimientos


Conocí a la mujer del jefe una tarde de viernes.
Acababa de enjuagarme la boca en el baño privado de su despacho.
Cuando contemplé a aquella rubia exuberante comprendí porque no buscaba un desahogo más intenso en la cavidad oscura que preside mis piernas.

4 perlas:

uncerdocabrón dijo...

pequeña, ten por seguro que yo prefiero tu oscuridad,

Elcaligrafista dijo...

¿Celosa?

mi beso

Monica dijo...

no, más bien orgullosa, de poder llegar a dónde, quizás, la rubia no sepa

john desnvdo dijo...

La buena presidencia esa, y no la de los gobiernos.