17 dic. 2011

En calma

Mags y Niels hablan en la otra habitación.
Yo sigo repasando una y otra vez las huellas que me ha dejado la noche.
Los cachetes, los muerdos y los asaltos de Niels.
Perra en celo, olisqueada de cerca, en busca de su colgajo fornicador.
Mags entra en el cuarto y me dice que debemos irnos, que la buena vida se ha terminado.
Me lo miro con ojos de gacela y le pido un beso, sólo uno.
¿Por qué no seducirlo? Vuelvo a tener ganas de macho.

3 comentarios:

  1. Mags estaba equivocado, la buena vida esa no termina asi, solo toma sus pausas.

    Besos

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  2. al asalto de lo que se desea, siempre!!!

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