8 dic. 2011

De tan cerca



Me hablas quedamente. Y soy incapaz de abrir los ojos para mirarte.
Imagino el movimiento de tus labios y tengo bastante.
Tus palabras se posan en mí y muerden dulce y sensualmente; no son mis dientes los que rasguean el carmín, no.
Son tus verbos, tus adjetivos.
Son ellos los que van haciendo el trabajo sucio de calentarme. Me minan, socaban mi entereza.
Te odio.

5 comentarios:

  1. A 20 minutos de pirarme de puente, de embarcarme en una historia que promete mucho sexo.
    ¡Espero contaros!

    ResponderEliminar
  2. amor y odio, combinación sin igual

    ResponderEliminar
  3. Ufffffffffffff!!!!
    Cómo conozco y reconozco ese "te odio"!!!!

    Me acabas de trasportar a mil momentos!

    Ainssssss...

    ResponderEliminar
  4. Espero hayas disfrutado de ese encuentro. !!! El amor y el odio son enemigos, pero la sensualidad la desesperación que eso produce, se parecen mucho al odio pero es placer.

    mi beso

    ResponderEliminar